Sin embargo, el jefe de Estado anoche comunicó el fin del beneficio, lo que generó una escalada de precios en varios productos y servicios, como el transporte público.
Rodrigo Paz prometió que si llegaba al gobierno iba a mantener el subsidio de los hidrocarburos para el transporte público, pero ayer decidió eliminarlo por completo y desató una inflación de precios en productos y servicios esenciales.
“Vamos a llevar adelante el corte de subvenciones, basta de subvenciones ciegas, de contrabando y corrupción. Se mantiene (para) el transporte público y cadenas esenciales. (Para) sectores con capacidad de pago, libre importación y libre disponibilidad (de combustibles)”, dijo Paz en el debate presidencial de la segunda vuelta el 15 de octubre.
Sin embargo, el jefe de Estado anoche comunicó el fin del beneficio, lo que generó una escalada de precios en varios productos y servicios, como el transporte público. En compensación, el Gobierno prometió un bono a las familias más pobres para que puedan cubrir el alza de precios.
“Creo que acordamos entre todos los bolivianos, que los que realmente requieren el transporte público, todos aquellos sectores vulnerables, sectores de producción o cadenas necesarias, vamos a generar subsidio”, enfatizó Paz en ese debate presidencial.
En una anterior entrevista con la ANF, José Gabriel Espinoza, actual ministro de Economía, explicó que el 30% del combustible subsidiado sale de contrabando a países vecinos y entre el 50 y 60% del resto del carburante es capturado por gente que no lo necesita.
“Aquellas familias que tienen uno o dos vehículos y que, por lo tanto, consumen entre 14 y 18 veces más de combustible que la familia que toma micro, taxi, trufi, minibús y demás. Entonces, en definitiva, lo que hay que hacer es focalizar el subsidio que llegue a quienes realmente lo necesitan y obviamente aquel que pueda pagar, pues que tenga que pagar lo que corresponde”, indicó.
Respecto a los bonos para las familias pobres, el entonces asesor económico aseveró que identificarán a los beneficiarios mediante indicadores objetivos, como tamaño de la familia, ingreso de la familia, consumo de energía, consumo de datos en celulares y otras variables.
“Para salir de este esquema de subsidio ciego, nosotros necesitamos complementar el ajuste de los precios con dos políticas muy importantes. La primera de ellas, unas transferencias a las familias más pobres, es decir, bonos temporales a las familias más pobres para que puedan enfrentar este periodo de estabilización de los precios (…). Y, por otro lado, un grupo de medidas que permitan que el sector productivo pueda producir más fácilmente”, indicó Espinoza.













