Tras el asesinato de Mauricio Aramayo, el presidente del Comité Cívico, Jesús Gira, expresó su más sincero pésame a la familia doliente; asimismo, calificó el hecho como injusto, al señalar que a un ciudadano se le privó del derecho a la vida. Indicó que este suceso debe ser objeto de análisis e investigación, porque refleja una realidad preocupante en el departamento.
En ese contexto, Gira advirtió que Tarija estaría atravesando un escenario de inseguridad ciudadana, marcado por la presencia de personas delincuenciales que podrían estar portando armas de fuego, ya sea de forma legal o ilegal. Remarcó que este es un elemento alarmante, considerando que este tipo de hechos no se registraban anteriormente en el departamento.
En ese contexto, sostuvo que como tarijeños surge la interrogante sobre dónde está la seguridad ciudadana, planteando la preocupación de si la población se encuentra totalmente desprotegida. Afirmó que es momento de que las autoridades del nivel central, departamental y municipal, junto a organizaciones e instituciones, puedan coordinar mejor y tomar previsiones para mantener a Tarija como un departamento tranquilo y frenar el avance de hechos delincuenciales.
En declaraciones directas, el presidente cívico manifestó que llama poderosamente la atención que un caso de estas características ocurra en un pueblo históricamente tranquilo y con muy pocos crímenes, más aún cuando se señaló que en las próximas horas podrían definirse responsabilidades de personas extranjeras.
Finalmente, Jesús Gira pidió de manera respetuosa a la Policía Departamental y al Ministerio Público que aceleren las investigaciones para dar con los autores intelectuales y materiales de este lamentable hecho donde perdió la vida un tarijeño. Enfatizó la necesidad de cortar de raíz este problema delincuencial, recordando que hechos como el sicariato, el uso de armas de fuego y los ajustes de cuentas se veían en otras regiones del país, pero no en Tarija, apelando al compromiso de todas las instancias para que no se repitan.// L.V.














