Ante el temor inminente de un ataque, varios pobladores armados con escopetas acorralaron al animal dentro del inmueble y le dispararon en repetidas ocasiones hasta quitarle la vida
Momentos de alta tensión y angustia se vivieron el pasado sábado en el barrio San Francisco de la ciudad fronteriza de Guayaramerín, en el departamento de Beni. La presencia de un jaguar que merodeaba por las calles de la zona culminó de forma trágica cuando el felino ingresó al interior de una vivienda particular, desatando el pánico entre los vecinos.
Ante el temor inminente de un ataque, varios pobladores armados con escopetas acorralaron al animal dentro del inmueble y le dispararon en repetidas ocasiones hasta quitarle la vida.
El violento desenlace abrió un intenso debate y opiniones divididas dentro de la comunidad. Por un lado, un grupo de residentes justifica el accionar señalando que el animal representaba un peligro directo e inmediato para la integridad física de las familias y niños del barrio. En tanto, otro sector sostiene que la reacción fue precipitada y que se debió dar aviso inmediato a la Policía Forestal y Preservación del Medio Ambiente (Pofoma) para coordinar la captura, sedación y rescate seguro del felino sin necesidad de terminar con su vida.
Hasta el momento, las autoridades ambientales no emitieron un reporte oficial sobre las posibles causas que llevaron a este ejemplar a adentrarse en una zona urbana densamente poblada.













