La Fiscalía informó que sicarios fueron contratados en la ciudad de Yacuiba e hicieron seguimiento a su víctima (Mauricio Aramayo) durante 72 horas antes del ataque.
Tras el levantamiento de la reserva del caso, el Ministerio Público comenzó a revelar detalles clave sobre el asesinato de Mauricio Aramayo, ocurrido el 8 de enero en la ciudad de Tarija. La información expuesta por la Fiscalía confirma que no se trató de un hecho fortuito, sino de un sicariato planificado, ejecutado por personas con experiencia criminal y financiado con una suma que asciende a 100.000 dólares.
El fiscal departamental de Tarija, José Ernesto Mogro, informó que el Ministerio Público y la Policía Boliviana retomaron y profundizaron la recolección de indicios en el lugar del crimen, lo que permitió reconstruir la ruta, la logística y los responsables del hecho que conmocionó a la población tarijeña.
Un crimen planificado, no al azar
De acuerdo con Mogro, los elementos recolectados permiten afirmar que quienes acabaron con la vida de Aramayo no actuaron de manera improvisada. Por el contrario, se trató de un trabajo “profesional”, con seguimiento previo, logística organizada y roles claramente definidos.
Las investigaciones establecen que los autores materiales fueron contratados en Yacuiba días antes de cometer el asesinato. Posteriormente, se trasladaron a Tarija el 5 de enero, donde permanecieron durante tres días realizando tareas de vigilancia sobre la víctima.
Para el seguimiento utilizaron una motocicleta y otros vehículos, varios de los cuales ya fueron plenamente identificados mediante cámaras de seguridad y otros registros técnicos. Incluso, se logró ubicar el inmueble donde pernoctaron durante su estadía en la capital chapaca.

Los autores materiales y el rol de “El Gumito”
La Fiscalía identificó como autores materiales a Marcos Adrián Cardona Echeverría, de nacionalidad uruguaya, y a Carlos Alejandro Rojas Peñafiel. En este esquema criminal aparece también José Antonio Gumucio Torrico, alias “El Gumito”, quien fue identificado como la persona que conducía la motocicleta al momento de perpetrarse el asesinato.
Según el Ministerio Público, El Gumito cumplió un rol clave en la logística local: gestionó el inmueble donde se alojaron los sicarios, consiguió el arma de fuego, la motocicleta utilizada en el crimen y posteriormente se encargó de hacer desaparecer las evidencias.
Durante los allanamientos realizados en su domicilio se secuestraron varios objetos, entre ellos un teléfono celular destruido antes de abandonar su domicilio. Además, se hallaron sustancias controladas, lo que derivó en la apertura de un proceso paralelo por delitos contemplados en la Ley 1008, tanto en su contra como en contra de su madre. En su caso, ya se emitió orden de aprehensión.
Once allanamientos y el autor intelectual
En el marco de la investigación se ejecutaron 11 allanamientos simultáneos: seis en Yacuiba y cinco en la ciudad de Tarija. En Yacuiba se intervino el domicilio de Mijail Rodríguez Huarachi, identificado por la Fiscalía como el autor intelectual del crimen.
La hipótesis fiscal, respaldada por documentación secuestrada, establece que Rodríguez Huarachi, conocido como “El Tuerto”, se dedicaba al contrabando de maíz y otros granos, actividad que habría realizado durante varias gestiones mediante la obtención irregular de guías de movimiento otorgadas por el Senasag.
El móvil: amenazas, sobornos y represalias
Según Mogro, existen testimonios de funcionarios y exfuncionarios del Senasag, además de documentación secuestrada, que acreditan que El Tuerto visitó las oficinas del Senasag en Tarija cuando Aramayo se encontraba a cargo de la institución.
La Fiscalía presume que Rodríguez Huarachi intentó sobornar a Aramayo, pero ante la negativa del funcionario público, optó por amenazarlo. Estos hechos estarían plenamente documentados y forman parte del cuaderno de investigaciones.
Al no lograr sus objetivos, la hipótesis fiscal sostiene que El Tuerto decidió contratar a los sicarios, desembolsando 100.000 dólares para concretar el asesinato.
La confesión y pedido de procedimiento abreviado
Uno de los datos más relevantes revelados por el Ministerio Público es que el 20 de enero, el imputado de nacionalidad uruguaya presentó, junto a su defensa, un memorial solicitando acogerse a un procedimiento abreviado, reconociendo su participación en el crimen.
Actualmente, el Ministerio Público evalúa si acepta o no esta solicitud, considerando la gravedad del delito y el interés público del caso.
Más piezas del rompecabezas
Las investigaciones también permitieron identificar otro vehículo que habría sido utilizado para el seguimiento de Aramayo. Si bien aún no fue localizado, las imágenes captadas por cámaras de seguridad lo vinculan directamente con el operativo previo al asesinato.
Asimismo, la Fiscalía secuestró una caja fuerte, la cual ya fue abierta con autorización judicial y cuyo contenido forma parte del análisis en procura de esclarecer el caso.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas aprehensiones en los próximos días. Existen órdenes de aprehensión abiertas a las personas que siguen libres. // El País















