El secretario del Comité de Política Financiera de la Cámara de Diputados, José Luis Porcel, advirtió que las filas por combustible podrían continuar hasta fin de año debido a la falta de recursos y divisas del Gobierno para garantizar las importaciones, además de una deuda de al menos $us 700 millones con proveedores.
Porcel es de uno de los pocos diputados que revisó a detalle del Presupuesto General del Estado Reformulado 2026, y sostuvo que el Ejecutivo actualmente importa combustible bajo una modalidad de crédito, una situación que podría incrementar el endeudamiento mientras no se recuperen las reservas internacionales.
“Vamos a seguir estirando los billetes para traer un poco de combustible y eso, en mi opinión, va a ser por lo menos hasta fin de año”, afirmó en declaraciones a Erbol.
El legislador señaló que la principal expectativa para enfrentar la falta de liquidez está puesta en una eventual “operación de salvataje” mediante un crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Consultado sobre cuándo podría normalizarse el abastecimiento de combustibles, el diputado respondió que, “en el mejor de los casos, hasta fin de año vamos a tener que aguantar eso”. Advirtió que, si las condiciones previstas no se concretan, “va a prolongarse la agonía”, especialmente por las filas para acceder a diésel.
Porcel consideró que otro de los factores que podría demorar la aprobación del crédito será la revisión de sus condiciones por parte de los legisladores. Entre los aspectos que deberán ser analizados mencionó las tasas de interés, los plazos, los requisitos exigidos por el organismo financiero y las eventuales medidas vinculadas al déficit fiscal, el gasto corriente y los precios de los combustibles.
Las causas de la escasez de divisas
Porcel explicó que la falta de dólares afecta directamente la capacidad del país para importar bienes, entre ellos los combustibles. Señaló que, en condiciones normales, las divisas provienen principalmente de las reservas internacionales y de diferentes fuentes de generación de dólares.
Identificó cuatro fuentes principales: la balanza comercial, la inversión extranjera directa, las remesas de los bolivianos que viven en el exterior y los préstamos internacionales.
Sobre la inversión extranjera directa, afirmó que actualmente es prácticamente inexistente en el sector petrolero. “Los petroleros no quieren invertir. Lo poco que tienen traen para mantenimiento nada más”, sostuvo.












