Ante el problemas en Arica, el sector maderero optó por el puerto de Iquique y también utiliza terminales en Perú y Brasil e incluso en Uruguay y Argentina. Los madereros cifran en $us 50 millones el daño sufrido por el sector.
La Cámara Forestal de Bolivia reportó que al menos 800 de las 1.000 toneladas de madera incautadas en Chile fueron incineradas por el Instituto de Salud Pública (ISP) de ese país. Además, la institución informó que buscará un resarcimiento que cubra el costo del cargamento destruido y las multas que los madereros pagaron a las navieras.
En declaraciones a la ANF, el gerente general de la Cámara, Walter Rioja, informó que el cargamento que se encontraba en el puerto de Arica fue incinerado casi en su totalidad y que solo podrán recuperar la madera retenida en Valparaíso y San Antonio.
“En Arica ya se quemó casi todo el cargamento de madera, que viene a ser cerca del 80 por ciento del total. Lastimosamente, estamos hablando de que se han quemado más de 800 toneladas de madera que se encontraba en esa región”, afirmó el empresario.
El caso se remonta al 6 de junio, cuando las autoridades chilenas informaron sobre la incautación de más de 1.000 toneladas de tablones de madera en cuyo interior presuntamente se encontraron al menos 108 toneladas de droga. Sin embargo, las empresas bolivianas presentaron pericias que, según indicaron, establecieron que el cargamento no contenía sustancias controladas.
Rioja señaló que el procedimiento para incinerar la madera estuvo plagado de irregularidades. Reveló que el delegado presidencial en Arica les indicó que la destrucción del cargamento demoraría al menos seis años debido al retraso acumulado en la eliminación de otras mercancías incautadas y a los elevados costos del procedimiento.
El martes, el juez de garantía de Arica, Juan Araya Contreras, ordenó suspender por 60 días la destrucción de la madera incautada a 23 empresas bolivianas en Chile. Además, autorizó la realización de un nuevo análisis para establecer si el cargamento contiene o no droga.
Resarcimiento
El empresario señaló que, una vez concluido el proceso penal abierto por la Fiscalía de Chile, buscarán que las autoridades de ese país se disculpen ante los empresarios bolivianos y paguen el valor de la madera destruida, además que devuelvan los montos que las empresas abonaron en multas a las navieras.
Rioja indicó que las pérdidas económicas por la madera retenida ascienden a 10 millones de dólares. A esa cifra se suman otros 20 millones de dólares por la disminución de las exportaciones, además de los costos de otros servicios relacionados con la comercialización internacional del producto. Consideró que la afectación total al sector maderero ronda los 50 millones de dólares.
Puertos alternativos
Por otra parte, Rioja afirmó que las exportaciones bolivianas a través del puerto de Arica son muy bajas y que el sector optó por otras alternativas, como el puerto de Iquique. Añadió que también se utilizan puertos de Perú y Brasil, e incluso embarcaderos de Uruguay y Argentina.
Una de las dificultades que enfrentan los exportadores es el incremento de los costos operativos y logísticos. Sin embargo, dijo que están dispuestos a asumir esos gastos con el fin de evitar que se repita un problema similar al registrado en Arica.
El gerente señaló que esas rutas alternativas para las exportaciones bolivianas podrían convertirse en puntos permanentes de salida, para lo cual sería necesario ajustar la normativa de los países vecinos y evaluar los costos. Expresó su expectativa de que las autoridades puedan alcanzar acuerdos bilaterales. // ANF















