Una azafata neerlandesa y un ciudadano francés han sido los últimos en someterse a pruebas en relación con un brote mortal en un crucero. Un análisis en Sudáfrica no mostró mutaciones en las muestras víricas.
Las autoridades de salud de una creciente lista de países se apresuraban el jueves a rastrear a las personas relacionadas con un brote mortal del hantavirus en un crucero. La Organización Mundial de la Salud también predijo una propagación “limitada” del virus si se aplicaban medidas de salud pública.
“Esto no es la covid, esto no es la influenza”, dijo Maria Van Kerkhove, jefa de preparación para epidemias y pandemias de la OMS, en una conferencia de prensa en Ginebra el jueves. “Esto se propaga de forma muy, muy diferente”.
La transmisión entre humanos del hantavirus, una familia de virus que portan los roedores, es poco frecuente. La cepa Andes del hantavirus, que se ha confirmado en los casos relacionados con el crucero, es la única que se conoce que se propaga de humano a humano, pero se transmite principalmente a través de un estrecho contacto personal, dijo Van Kerkhove.
“Esto no es el comienzo de una epidemia, no es el comienzo de una pandemia”, dijo.
Desde el 11 de abril, tres pasajeros que se encontraban a bordo del MV Hondius, un crucero con bandera neerlandesa, han muerto y al menos otras cinco personas han enfermado tras mostrar síntomas del hantavirus, según la OMS. Las autoridades de salud han confirmado hasta ahora cinco casos de hantavirus en el barco, todos ellos de la cepa Andes, que se encuentra principalmente en Sudamérica.
Personas de varios países están siendo sometidas a pruebas o a vigilancia tras haber estado posiblemente en contacto con el virus.
Tres personas de los Países Bajos que mostraron síntomas tras entrar en contacto con una persona infectada en un avión fueron sometidas a pruebas para detectar el virus, dijeron las autoridades de salud pública neerlandesas. Dos de los resultados fueron negativos y el tercero aún estaba siendo analizado.
Anteriormente, el ministerio neerlandés de salud había dicho que una azafata de vuelo estaba siendo sometida el jueves a pruebas de detección del hantavirus en un hospital tras haber estado en contacto con una persona infectada.
Los medios de comunicación neerlandeses informaron que la azafata trabajaba para KLM Royal Dutch Airlines. La compañía declinó hacer comentarios, alegando consideraciones de privacidad para sus empleados, y el ministerio neerlandés de salud no especificó si los dos resultados negativos incluían a la azafata.
Las autoridades no dijeron si la azafata mostraba síntomas o si había trabajado en un vuelo que una de las víctimas del brote del crucero había abordado brevemente el día antes de morir. Esa víctima, una mujer neerlandesa de 69 años, murió el 26 de abril en Johannesburgo, Sudáfrica.

El día antes de morir, la mujer abordó el vuelo 592 de KLM de Johannesburgo a Ámsterdam y pasó cerca de una hora en el avión, según la compañía aérea. Barbara de Beukelaar, una pasajera de ese vuelo, dijo en una entrevista telefónica que la mujer había sido ayudada a subir al avión en una silla de ruedas.
Los miembros del personal de la aerolínea atendieron a la mujer y, debido a su estado, decidieron sacarla antes del despegue del vuelo de casi 12 horas, según KLM.
“Nadie a bordo pensó que se trataba de un virus contagioso”, dijo De Beukelaar.
KLM dijo que había entregado la lista de los pasajeros del vuelo a las autoridades de salud neerlandesas para el rastreo de contactos.
















