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CASO MALETAS (Parte 1): Aduana y Migración colaboraron con la exdiputada Laura Rojas

CANCILLERÍA AVISÓ A INTERPOL QUE LA VIAJERA USABA PASAPORTE DIPLOMÁTICO ANULADO: El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia dio la primera voz de alarma sobre los viajes mafiosos de la ex diputada. Pese a las alertas previas, las 32 maletas no fueron detenidas en Viru Viru. Las armas ya están en Paraguay…

El pasado 24 de noviembre, la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) del Paraguay, desactivó una organización, con estrechos nexos en Bolivia, “que operaba bajo fachada de una importadora de vehículos, donde se adaptaban rodados para transportar drogas, municiones y componentes de fusiles hacia el Comando Vermelho”, según un informe del organismo anticrimen paraguayo al cual Sol de Pando tuvo acceso en las últimas horas.

El reporte de la SENAD precisó sin ambages que los involucrados en esa banda “viajaban a Bolivia y zonas fronterizas para adquirir armas, cocaína y marihuana. El armamento ingresaba al país en piezas y era ensamblado en Paraguay para su envío a Brasil”.

Se trata de una actividad conexa al narcotráfico, que desde mediados de los años 90’ usa la ciudad boliviana de Santa Cruz como zona de tránsito para el contrabando de arsenales de guerra, cuyo destino final es Paraguay. A un principio, los proveedores robaban armas al ejército boliviano y cruzaban la frontera del Chaco. Actualmente la creciente demanda de grupos que operan en la triple frontera del Paraná, es abastecida con armas adquiridas en Estados Unidos, país donde el negocio de la armería es legal. Los traficantes usan “mulas” para transportar en vuelos comerciales las armas fragmentadas, mezclándolas dentro los equipajes con mercancía mecánica (autopartes, repuestos de bicicletas, etcétera), electrodomésticos, computadoras o juguetes.  

El incidente de las 32 maletas en el aeropuerto de Viru Viru, entre el 29 y 30 de noviembre, es parte de este negocio que reflorece. La desaduanización de aquel equipaje tan pesado y voluminoso (en el contexto de una hegemonía criminal que se arraigó en el Estado Plurinacional durante 20 años de régimen narco-estalinista), terminó siendo un exitoso contrabando de armas mediante ese equipaje que llegó de Estados Unidos a bordo de un lujoso Gulfstream IV con matrícula norteamericana.

Las 32 maletas, protegidas con el cintillo rojo que les confería inmunidad diplomática, pasaron la Aduana aeroportuaria sin ningún control, a pesar de las alertas tempranas que surgieron desde la misma Cancillería boliviana, que advirtió a gritos sobre el uso delictivo de un pasaporte diplomático con el que la ex diputada Laura Rojas realizaba su labor de “mula” en esos vuelos chárter, se estima que desde el año 2022.