La Federación Departamental de Juntas Vecinales de Oruro expresó su preocupación ante el posible retiro de la subvención al gas licuado de petróleo (GLP) a partir de enero del próximo año y advirtió que el precio de la garrafa podría superar los Bs 100 y llegar hasta los Bs 150.
El dirigente vecinal Hugo Jallaza cuestionó la medida y señaló que las familias bolivianas ya enfrentan una serie de dificultades económicas, entre ellas la escasez de combustible, la situación del dólar y los bloqueos que afectan las actividades laborales y económicas.
“El costo de la garrafa estaría llegando al costo internacional. El vecino país del Perú, de Chile, está oscilando arriba de los 150 bolivianos. Entonces, es una medida atentatoria contra la economía del pueblo boliviano, peor aún cuando estamos en una crisis económica muy fuerte que estamos siendo golpeados desde la gestión 2024”, declaró a radio Pío XII, de la red Erbol.
Jallaza consideró que el Gobierno debería analizar otras alternativas antes de aplicar una medida de este tipo y planteó la necesidad de impulsar políticas de inversión y exploración para garantizar el abastecimiento de combustibles y evitar un impacto mayor en la economía de las familias.
“Yo creo que el Gobierno debe buscar políticas de inversión, de exploración, porque estamos seguros de que, al levantarse el tema de la subvención, los que vamos a sufrir vamos a ser nosotros como bolivianos, porque no vamos a poder aguantar pagar el costo de una garrafa arriba de 100 bolivianos”, sostuvo.
El dirigente vecinal manifestó que existe preocupación entre la población de Oruro ante la posibilidad de un incremento significativo en el precio del GLP, debido al impacto que tendría en la economía de las familias, especialmente en un contexto marcado por dificultades económicas y el incremento del costo de vida.













