El viceministro del Tesoro Óscar Navarro anticipó que el Ejecutivo abrirá una negociación salarial al inicio de la próxima gestión.
El Gobierno prevé iniciar a comienzos de 2027 una negociación con los sectores vinculados al ámbito laboral para definir un posible incremento salarial, con el objetivo de compensar la pérdida del poder adquisitivo provocada por la inflación y el aumento de los precios de los combustibles, informó este martes el viceministro del Tesoro y Crédito Público, Óscar Navarro.
“Yo considero que sí (habrá un incremento salarial), el gobierno va a iniciar, comenzando la gestión (2027), la negociación salarial, porque hemos sufrido los bolivianos por el incremento del precio del diésel, de la gasolina”, afirmó Navarro ante los medios de comunicación.
La autoridad explicó que el porcentaje del eventual incremento todavía no está definido y deberá ser acordado con los distintos sectores. Actualmente, el salario mínimo nacional es de Bs 3.300 y ese es el monto que será considerado como referencia para la elaboración del Presupuesto General del Estado (PGE) 2027.
Navarro sostuvo que la discusión salarial debe incorporar a todos los actores relacionados con el empleo y la actividad económica. Mencionó a la Central Obrera Boliviana (COB), las organizaciones sociales, empresarios y empresas vinculadas al ámbito laboral.
“Hay que negociar con todos los sectores que están vinculados al tema salarial, la Central Obrera Boliviana, las organizaciones sociales, los empresarios, las empresas que trabajan en esto. Entonces, tiene que todo el mundo participar de la negociación”, señaló.
Según el viceministro, la definición del incremento no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de los trabajadores, debido a sus efectos sobre las empresas y el Estado. “Son precios que se definen para poder mantener el aparato productivo y mantener el aparato estatal también”, agregó.
Navarro justificó la necesidad de discutir un aumento debido al deterioro de la capacidad de compra de los salarios. Indicó que la inflación actual alcanza el 5,8 % y sostuvo que el Gobierno buscará compensar al menos una parte de la pérdida del poder adquisitivo. “Vamos a intentar de reponer por lo menos lo que es la pérdida en la capacidad de compra de los salarios de los bolivianos a través de un incremento salarial”, afirmó.














