El Ejecutivo plantea ajustes a la norma y diálogo con sectores productivos en medio de la presión por la eliminación del decreto
El vocero presidencial José Luis Gálvez advirtió este lunes que la abrogación del Decreto Supremo 5676 no resolverá el problema de desabastecimiento de diésel en el país y, por el contrario, podría profundizarlo. En ese marco, el Gobierno considera que la salida pasa por ajustar la normativa vigente y abrir espacios de diálogo con los sectores afectados.
La posición oficial surge en un contexto de creciente presión por parte de sectores productivos y de transporte, que exigen la abrogación de la norma que elimina el subsidio del diésel para grandes consumidores. Frente a este escenario, el Ejecutivo insiste en mantener la discusión técnica antes de tomar decisiones de fondo.
“En realidad, la abrogación no resuelve el problema. Se abroga, por decirles, y va a seguir, es más, se va a agudizar la falta de diésel. Lo que tenemos que hacer es ser correctos, ser creativos, dialogar, entender las necesidades y resolverlas”, afirmó Gálvez, al defender la necesidad de buscar alternativas consensuadas.
El vocero explicó que el Gobierno sostiene reuniones con distintos sectores con el objetivo de recoger propuestas y definir medidas que permitan mejorar el abastecimiento y reducir las filas en los surtidores de combustible.
Asimismo, advirtió que el problema del diésel no responde únicamente a factores internos. “Tenemos un problema, los bolivianos, y el problema tiene que ver con lo que sucede afuera del país. El diésel está sumamente escaso y sumamente caro, no por factores internos en el país solamente, sino porque han habido daños estructurales a la infraestructura refinera”, señaló.
Por su parte, el ministro de Producción Sostenible, Óscar Mario Justiniano, se refirió a las demandas de los sectores productivos y sostuvo que cualquier decisión debe ser construida en base al diálogo y la búsqueda de consensos.
“Todo lo que se tenga que hacer en pos y en beneficio de que al sector productivo se lo respete, al sector transporte se lo respete, de que todos los días de Dios puedan trabajar y que tengan el combustible necesario para hacerlo, hay que hacerlo”, manifestó.
Justiniano añadió que la solución al problema de abastecimiento no depende únicamente de modificar o eliminar un decreto, sino de abordar aspectos estructurales, como la definición de un precio único que ayude a frenar el contrabando y el mercado negro, garantizando al mismo tiempo el suministro para productores y transportistas.















