El Departamento de Estado de Estados Unidos lanzó este lunes una acusación directa contra el fiscal general de Bolivia, Roger Mariaca, a quien atribuye haber recibido sobornos para facilitar operaciones de narcotráfico y favorecer a organizaciones criminales.
“Mariaca (…) abusó de sus cargos públicos al solicitar y aceptar sobornos para facilitar el narcotráfico y ayudar a criminales violentos a evadir la justicia”, señala el comunicado oficial difundido por la administración estadounidense.
El pronunciamiento advierte que estas acciones no solo comprometen la lucha contra el crimen organizado, sino que también afectan iniciativas internacionales impulsadas por Washington. Según el documento, el caso “pone en peligro los esfuerzos del presidente Trump para combatir el narcoterrorismo” y debilita las instituciones democráticas que Bolivia busca fortalecer en el marco de programas de cooperación como Escudo.
Como consecuencia de estas denuncias, Estados Unidos anunció la restricción de ingreso para Mariaca y sus familiares directos, al considerar que su “participación en casos graves de corrupción” activa sanciones migratorias inmediatas.
“El mensaje del presidente Trump y del secretario Rubio es claro: los funcionarios corruptos —y los criminales a quienes protegen— no son bienvenidos en Estados Unidos”, añade el comunicado.
Mariaca asumió como fiscal departamental de Santa Cruz en junio de 2020 y, en 2024, fue designado fiscal general del Estado por la Asamblea Legislativa Departamental, con un mandato de seis años. Hasta el momento, no se conoce una respuesta oficial de la autoridad boliviana frente a las acusaciones.













