El Servicio Secreto de EEUU evacuó este sábado al presidente y la primera dama, Donald y Melania Trump, junto a otros miembros del Gabinete estadounidense del salón donde se celebraba la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) tras escucharse lo que parecieron disparos, según relató un periodista de EFE que se encontraba en el evento. Luego, se confirmó que eran tales.
Trump dijo en una rueda de prensa posterior que el tirador irrumpió en el hotel Washington Hilton, donde el mandatario participaba en una cena con periodistas corresponsales de la Casa Blanca. Luego de pasar raudamente por uno de los puestos de control, según se pudo ver en imágenes transmitidas por CNN, fue interceptado por el Servicio Secreto. El hombre –que actuó solo, según confirmaron las autoridades policiales– llegó a atacar a un agente, en cuyo chaleco antibalas impactó su disparo.
“Fue interceptado por algunos miembros muy valientes del Servicio Secreto, que actuaron con mucha rapidez”, dijo Trump. Entre los evacuados también estaba el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio; del Tesoro, Scott Bessent, y de Guerra, Pete Hegseth, entre otros miembros del Gabinete.
“Un agente resultó herido de bala, pero se salvó gracias a que llevaba un chaleco antibalas de excelente calidad. Le dispararon a quemarropa con un arma muy potente, y el chaleco cumplió su función. Acabo de hablar con el agente y se encuentra muy bien”, añadió Trump.
Hacia la medianoche en Bolivia, se confirmó que el atacante llevaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos.
A través de su red social Truth Social, compartió una foto del agresor siendo sometido por los agentes del Servicio Secreto, así como el video donde se muestra el momento exacto del ataque. Según fuentes de CNN, el atacante es un hombre de 31 años graduado del Instituto Tecnológico de California. El Gobierno de EEUU anunció que proporcionarán más información este domingo.
LA CONMOCIÓN
“Fue un momento aterrador”, resumió Wolf Blitzer, presentador de CNN, uno de los 2.600 presentes en el lugar. Dijo que cree haber escuchado entre tres y seis detonaciones que se produjeron fuera de la sala de baile donde se celebraba la cena. La cadena Fox informó que serían entre tres y cuatro disparos.
Imágenes de televisión muestran que se produjeron en un momento en que el mentalista contratado para amenizar la velada, Oz Pearlman, hablaba con el Presidente y la Primera dama, que exclamó “¡¿Qué ha pasado?!” al escuchar la conmoción.
Enseguida, todos los ocupantes de la mesa presidencial fueron evacuados a un lugar seguro y después más miembros del Servicio Secreto se desplegaron en la sala de baile portando rifles de asalto y pidieron a todas las personas en la sala que se pusieran a cubierto.
Tras unos minutos, el Servicio Secreto comenzó a pedir a los asistentes que abandonaran la sala porque esta es ahora “el escenario de un crimen”, según detalló el periodista de EFE presente en la cena.














